miércoles, 5 de septiembre de 2012

Las promesas de Luis Herrera

El 24 de abril de 1978 me tocó entrevistar a Luis Herrara Campins poco antes de participar en un mitin organizado por su partido en el Mirador Angostura que entonces se llenó hasta la mera orilla del Orinoco.
            Herrera Campins declaró entonces que se proponía mejo­rar la dotación de las guarni­ciones militares situadas en la frontera con Brasil, y la crea­ción de la ' Universidad de  Guayana que él prefería llamar la Universidad del Sur.
         Igualmente prometió que su gobierno construiría un segun­do puente sobre el Orinoco, entre San Félix y Los Barran­cos, y el aeropuerto interna­cional de. Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana, para que "en el viejo aeropuerto de la capital regional quede un par­que de recreación y cultura con museos y especies anima­les autóctonas".
            Por la tarde, el candidato presidencial de Copei habló ante una multitud reunida en el Mirador Angos­tura, al término de varios días de recorrido por poblaciones del Estado Bolívar, que había iniciado con marchas y míti­nes en Caicara del Orinoco y en la localidad guariqueña de Cabruta.
            Saludó Herrera Campíns la presencia de lo que llamó dos ríos: "El de las poderosas aguas al que poéticamente lla­maron el Río de las Siete Es­trellas, y el río de las podero­sas almas guayanesas que aquí han venido de todos los puntos de la capital del Estado para estar en este encuentro optimista y triunfante". "No han venido en autobuses alquilados a 1.500 bolívares la unidad, sino por su auténtica y soberana voluntad para decirle al gobierno y al partido ofi­cial qué ya basta de la palabrería, de la inconsecuencia y de la ineficacia".
            –Vengo de un recorrido de tres días por los distritos Ce­deño, Sucre y Heres y en to­das partes he encontrado un pueblo dispuesto y entusiasta que plantea sus reivindicacio­nes: poblaciones situadas a orillas de los ríos y que pade­cen, sin embargo, el tormento de la falta de agua por la inefi­cacia del gobierno.  En la mayor parte de esos pueblos hay una total oscuridad durante la noche en calles y casas, y de otros donde apenas funcionan unos motorcitos Diesel que pa­recen más bien como si encen­dieran pequeñitos carbones en los bombillos de los postes de las calles; y pensar que están en la tierra de las grandes obras hidroeléctricas donde se genera más del 51 por ciento de la energía eléctrica que Ve­nezuela consume.
            Prometió que en su gobierno construiría las carreteras de Caicara a Puerto Ayacucho y que Ciudad Bolívar que estaba  reci­biendo nuevas corrientes tu­rísticas tendría nuevos hoteles para superar el déficit de camas.
            Me le tocará ser el Presidente de la República en la época de las grandes efemérides patrias, pues durante mi perío­do se cumplirán los 200 años del natalicio de Simón Bolívar y de Andrés Bello, los 150 años de las muertes del Libertador y de Sucre y los 150 años del co­mienzo de Venezuela como república autónoma y sobera­na.   La gente coreaba: "Pri­mero fue Caldera / ahora Luis Herrero"
            –Yo les ofrezco no un ministro especial para la región de Guayana, co­mo anda diciendo el melancó­lico candidato de Acción De­mocrática para ver si así entu­siasma a los guayaneses de­cepcionados, y para crear una nueva superestructura buro­crática y administrativa por encima de la Gobernación del Estado y de la Corporación Venezolana de Guayana. Yo les ofrezco a los guayaneses que van a tener en la Gobernación del Estado y en las demás oficinas públicas que funcio­nen acá, gente que sienta co­mo propios los problemas del Estado Bolívar y que no le ten­ga miedo a meterle el pecho a las grandes empresas de transformación física, social y humana que necesita la Guayana venezolana.
Anunció Herrera Campins una agresiva política de pobla­miento de las fronteras y de mejor dotación urbana para los.pueblos de dichas zonas:
-No es posible que mien­tras la más cercana población del Brasil hacia acá, Boa Vis­ta, se ha convertido en una gran ciudad en menos de diez años, en cambio nuestra avan­zada hacia el Brasil que es Santa Elena de Uairén, carece de luz eléctrica en el país don­de el gobierno ha mal­baratado más de 200 mil millo­nes de bolívares. Voy a reali­zar en esas zonas una política para los civiles y para los militares, que no estén allí las guarniciones mal atendidas, con malos equipos aunque con gente muy patrio­ta, muy dispuesta.
            Prometió que Caicara, en el distrito Cedeño, sería el polo de desarrollo de la explotación de la bauxita y del aluminio, y en el distrito Sucre, que va a ser el segundo polo hidroeléctrico de Venezuela con las represas y las obras del río Caura.
         Refiriéndose a declaracio­nes del presidente de la. Confe­deración de. Trabajadores de Venezuela aparecidas el mis­mo día, dijo Herrera Campins que tiene razón José Vargas en inquietarse y alarmarse cuando habla de que en los próximos años van a hacer fal­ta 20 mil viviendas en la Zona del Hierro. "Pero yo les digo que en el próximo gobierno va a ser un demócrata cristiano llamado Luis Herrera Cam­píns el que va a dirigir con pul­so firme la política de cons­trucción social de viviendas". Dijo que va a establecer el ser­vicio nacional de salud para que se coordinen todos los ser­vicios existentes, se evite el dispendio de los recursos fis­cales en esa área para que el pueblo tenga de verdad dere­cho a la salud y se conserve y desarrolle sano el hombre sa­no que Venezuela necesita.
            Dijo a los habitantes de los barrios que lo escuchaban que su programa se basa en la par­ticipación fundada en la orga­nización social del pueblo, y que estará orientado a la supe­ración de la marginalidad so­cial "porque no hay derecho a que un país y a un Estado tan rico como Venezuela, le co­rresponda un pueblo que en al­gunos de sus sectores está vi­viendo en los límites de la Po­breza con la miseria". Dijo que en las muchedum­bres que asisten a sus actos observa la presencia prepon­derante de dos factores: las mujeres y las juventudes. A las mujeres les prometió Luis Herrera la introducción en el Congreso de los proyectos que les den igualdad de derechos en cuanto a la patria potestad de los hijos.


martes, 4 de septiembre de 2012

El empresario Eugenio Mendoza


Eugenio Mendoza, empresario y filántropo, entrevistado por Américo Fernández el 15 de junio de 1967 cuando vino a Ciudad Bolívar a inaugurar la Urbanización que lleva su nombre, integrada por 78 viviendas ubicada en zona entre la  antes avenida La Paragua (hoy avenida Libertador ) y Naiguatá. 

Eugenio Mendoza Goiticoa
El 15 de junio de 1967, Eugenio Mendoza Goiticoa, que figura en la historia como filántropo y empresario de importantes contribuciones en la modernización del país durante el siglo pasado, no quiso morirse 12 años después (17 de octubre de 1979) sin dejar en la ciudad que lleva el nombre de uno de sus ascendientes, la huella de su obra progresista.
            Muchos se preguntarán ¿cuál es ese ascendiente?   Pues nada menos que Simón Bolívar por línea materna.  Él era hijo de Luisa Goiticoa, la gran nieta de Juana Bolívar, hermana de Simón Bolívar.  Y por si fuera poco,  hijo de Eugenio Mendoza Cobeña, nieto del doctor Cristóbal Mendoza, primer presidente de Venezuela.  De suerte que por ese lado del linaje estaría justificado su espíritu magnánimo y emprendedor  y también su sencillez y manera de vestir, tal como lo vemos en la gráfica entrevistado por mi cuando era corresponsal de El Nacional.
            Eugenio Mendoza, efectivamente, visitó Ciudad Bolívar, para recibir un reconocimiento de la Cámara de Comercio e inaugurar un complejo habitacional construido por la Fundación de la Vivienda Popular que presidía y que ya antes había hecho lo igual en San Félix y Puerto Ordaz.
            Entonces pidió mayores facilida­des y estimulo a la iniciativa privada para que se pueda consolidar el desarrollo industrial de Guayana.
            El pedimento dirigido a las es­feras oficiales, lo ratificó el empre­sario venezolano en un breve discurso pronunciado en el acto de inauguración de la primera etapa de la Unidad de Viviendas.
            Antes del acto inaugural del lote de vi­viendas construidas por la Fun­dación que presidía, se presentó junto con su comitiva en la sede de la Cámara de Comercio para recibir de manos del Presidente Ramón Castro Mata, una placa de reconocimiento a los 40 años cumplidos como empresario al servicio de Venezuela.
            El señor Mendoza dijo que ''si aquí no se dan facilidades para el desarrollo industrial va a pasar lo mismo que con la vivienda popular que se ha  estancado o demorada por falta de terrenos.
            Refiriéndose a la urbanización inaugurada  al sur de la ciudad en un área de 17 hectáreas de tierras donadas por el Gobierno del doctor Pedro Battistini Castro, dijo ser ella la decimoquinta del país y la tercera del Estado Bolívar ya que en San Félix y Puerto Or­daz habían construido 500 unidades a un costo de 12 millones de bolívares. El lote de 76 viviendas construidas por la Fundación en Ciudad Bolívar era de un valor de tres millones de bolívares y parte de un total de 250 proyectado en parcelas de 400 metros.
            Las viviendas construidas es­tán compuestas de salón-come­dor, cocina. 3 y 4 dormitorios con closets, baño principal, dor­mitorio de servicio con su baño y lavadero. Todos los techos es­tán recubiertos de tejas y sus pisos son de fino acabado de losas de vinil. El precio prome­dio de las viviendas lo situaba en Bs. 21.500, 46.400 y 52.200, incluyendo el valor de las obras de urba­nismo, de la parcela y la propie­dad de ésta.
            El señor Eugenio Mendoza hizo el corte de cinta de la inauguración a las 12 del mediodía antes que el obispo auxiliar de la Arquidiócesis, Francisco de Guruceaga  Iturriza impartiera la bendición,  Acompañaban en el acto al empresario venezolano, el Gobernador ingeniero Raúl Vásquez Zamora, el senador Pedro Battistini Cas­tro, el Presidente Municipal  Carlos Hernández Acosta, el co­ronel Carlos Zerpa Herrera, Al­fredo Rodríguez Amengual, doctor Lope Mendoza, Dr. Numa Que­vedo. Dr. Gonzalo Ramírez Cubillán, Alfredo Álvarez, José Naranjo, Omar Fuogaz, Francia Natera y otras personalidades políticas, empresariales y cas­trenses de la región.
 


               

lunes, 3 de septiembre de 2012

Periodistas rebautizados


1966 Una avioneta particular, fletada por el Ejecutivo del Estado Bolívar y piloteada por el capitán Hugo Siverio Ramos, se estrelló a escasa distancia de Guasipati, cuando trasla­daba hasta El Callao á cuatro periodistas invita­dos por el Presidente Raúl Leoni a la inau­guración de una Escuela Granja de esa ciudad. Los periodistas eran Américo Fernández, de El Nacional; Gladys Figarella, Jefe de Relaciones Públicas del Ejecutivo; Vinicio Romero Martí­nez y Ninó Marchese, de El Bolivarense. Mila­grosamente gracias a la pericia del piloto, todos resultaron ilesos y fueron rescatados diez horas después en el helicóptero del Presidente de la República, que en ese momento se encontraba en su hacienda "Puedpa". Con su gentileza característica, Doña Menca de Leoni recibió en "Puedpa" a los periodistas y al piloto siniestra­dos y les obsequió una comida que buena falta les hacía. Posteriormente, ya en Ciudad Bolívar, los periodistas fueron rebautizados en la Casa del Periodista como bien se ven la fotografía de Victor Bayola en la que aparecen vertiendo las aguas lustrales, Joaquín Latorraca y José Yánez Caicedo, directivos de la AVP.

PRIMER HOMENAJE A SERENATA GUAYANESA


El primer homenaje a Serenata Guayanesa tuvo lugar en la Casa del Periodista por iniciativa conjunta de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP) y la Dirección de Turismo del Gobierno del arquitecto Manuel Darío Garrido Mendoza. Exactamente, fue en agosto de 1971, con motivo de la II Feria del Orinoco, cuando aquel cuarteto de muchachos, desprendido como rama de los Gaiteros de la Plaza Miranda, buscó sembrarse en otra zona fertilizada con los propios nutrientes de su tierra.  Así, por primera vez, el conjunto vio con reconfortante orgullo lo bien que rotaba su música en los microsurcos de la discografía. Contrario a la regla general, su primer disco, de sello institucional, patrocinado por el Gobierno del arquitecto Manuel Garrido Mendoza, le abrió camino hacia los estadios de la fama.  Fue grabado con el sugestivo nombre de "Serenata Guayanesa", acaso, porque en ese mundo de la serenata y la parranda venía desde comienzo del siglo habitando el guayanés, siguiendo los arpegios de músicos y cantores populares como Luis Tovar, quien cantaba y rasgueaba la guitarra española, caminando la ciudad de un extremo a otro, vestido de impecable liquiliqui, con sombrero muy calado y muchas veces montado en borrico, del Mercado al Morichal y de Perro Seco al Tapón, tocando y cantando bambucos de honda nostalgia, valses de lento dolor y jarabito mexicano, casi siempre en parranda o serenata ventanera, "con luna, paliza y ron", como dice el romance de su pariente Héctor Guillermo Villalobos. De músicos y cantores populares como el comparsero Merced Ramón Mediavilla y Alejandro Vargas, autor de la Barca de Oro y la Casta Paloma, aguinaldos de bien cotizada fama a nivel nacional.  De músicos como Félix Mejías, de figura un tanto juglaresca por aquello de su sensibilidad no sólo para la melodía sino  por la gracia de sus bromas y ocurrencias.  De éstos y muchos otros músicos y cantores populares, bohemios y serenateros consuetudinarios, nació el nombre de aquel disco primigenio,  adoptado dos meses después por el cuarteto con la idea feliz de hacerse permanente, dada la inconstancia en el tiempo del famoso Quinteto Contrapunto, cuyos integrantes actuaron exitosamente en su patria y fuera de ella, gracias a su talento, profesionalismo y a la experiencia adquirida en grupos polifónicos.
También los muchachos de la Plaza Miranda calzaban la experiencia polifónica del "Orfeón de Ciudad Bolívar", fundado en 1950 por  el sacerdote de nacionalidad italiana, Segundo Ferrero, con estudiantes y docentes del Liceo Peñalver y  del Instituto Dalla Costa.  Asimismo, la experiencia del Orfeón de la Universidad de los Andes y de la Universidad de Oriente.
            El nacimiento de "Serenata Guayanesa" provino, si se quiere, de un parto silencioso, que  no tuvo repercusión en la prensa local, acaso porque no se intuía su destino promisorio.  Apenas una nota, mezclada con otras, del columnista autor de Antena Radial, Geremías Gallardo, dándole la bienvenida a un disco de larga duración en la que destaca la actuación de los hermanos César e Iván Pérez Rossi.  Pero también en el grupo estaban Mauricio Castro y Hernán Gamboa.
            A los cuatro los unía el afecto de la cotidianidad familiar, el espíritu liceísta, la universidad, la afición por la música, el deporte y el ambiente tan acogedor del centro antiguo de la ciudad y el río.
            Avisorando el porvenir de la naciente Serenata Guyanesa, la Dirección de Turismo cuyo titular era entones el avepista Luis Vicente Guzmán y la Asociación Venezolana de Periodista, presidida por Américo Fernández, le rindieron homenaje promisorio al conjunto.  En el presidio, de izquierda a derecha: César Pérez Rossi, Mauricio Castro, Hernán Gamboas, Iván Pérez Rossi, Américo Fernández pronunciando el discurso de homenaje, Alfonzo Paraguán, presidente de la Asamblea Legislativa, el director de Turismo  Luis Vicente Guman,  el Secreatrio de Finanzas de la AVP Jose Yánez Caicedo y el Secretario de organización, Rafael Duran Rondon.  (Foto de Víctor Bayola Díaz).


domingo, 2 de septiembre de 2012

Elecciones de 1959 en Bolívar

 El 7 de diEl 7






Toma de posesión de a Junta Directiva de la Asamblea Legislativa del Estado Bolivar. De izquierda a derecha: Doctor José Luis Machado, primer vicepresidente; Profesor Lucas Rafael Álvarez, Presidente; Licenciado Américo Fernández, segundo vicepresidente (firmando); diputado Pedro Anastasio Colins.  De pie el director de Radio Bolivar, José Antonio  Nicolás y el secretario de la Legislatura Jorge Martínez.

El 7 de diciembre de 1959 se realizaron en todo el país las elecciones generales, directas y secretas para elegir Presidente de la República, Legisladores a nivel nacional y regional y concejales. Rómulo Betancourt, candidato presidencial de Acción Democrática, fue proclamado días después mientras el 15 de diciembre por la noche, en acto solemne, Jorge Martínez, Presidente de la Junta Electoral Principal, declaraba electos Senadores a los doctores Raúl Leoni y Jesús Manuel Siso Martínez, AD; Diputados, al Dr. Said Moanack y Pedro Miguel Pareles, de AD y a Domingo Álvarez Rodríguez, de URD.
                Asamblea Legislativa: por AD, Dr. José Luís Machado Luengo, Dr. Pedro Battistini Castro, Lucas Rafael Álvarez, Daniel Naranjo Díaz, Dr. Gervasio Vera Custodio, José Jesús López y Dr. Ramón Sambrano Ochoa, por URD, Américo Fernández, Pedro Anastasio Collins Linche y Ramón Rojas Rojas.
            A la Junta Electoral Distrital, presidida por José Vicente Trotta, tocó proclamar concejales del Distrito Heres a Luís Felipe Pérez Flores, Dr. Roberto Lozano Villegas, Miguel Bilancieri y Dr. Jorge Juncal Ramírez, AD; José Francisco Miranda, René Vahlis y Germán González Seguías, URD.
            El 13 de febrero de 1959, Rómulo Betancourt fue juramentado ante el Congreso Presidente Constitucional de Venezuela y el 20 designó al doctor Diego Heredia Hernández, Gobernador del Estado Bolívar.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Seminario de la Universidad de Wisconsin


El seminario para líderes de opinión venezolanos, auspiciado por la Asociación Norteamericana de Venezuela en la Universida de Wisconsin-Nlilwaukee concluyó con un notable éxito. En la gráfica se les observa cumpliendo una de las giras del seminario: la visita al Gobernador del Estado de Wisconsin, Mr. Knowles. Por Carabobo asistió el Presidente de la Asamblea Legislativa Estadal. doctor Félix Olivo Delgado, a quien vemos en compañía de Monseñor Juan Francisco Hernández, Dr. Eloy Lares Martínez. Dr. Luis Beltrán Guerrero, Dr. Arturo Hernández Grisanti, Dr. Armando Sánchez Bueno, Dr. Edilberto Escalante, Américo Fernández. Adalberto Escalante, Dr. Oswaldo Pulido, Dr. Simón Antoni Paván, Dr. Miguel Angel Granados y de los señores Cupello y Evereit -Bauman. de la Asocia­ción Norteamericana de Venezuela.

viernes, 31 de agosto de 2012

Huyapari / José Quiaragua Pinto


            Huyapari –el nombre antiguo y eterno del Orinoco-  es el título de esta obra que será de gran ayuda para los niños y jóvenes ávidos de conocer la luz de las cosas sencillas y preservar nuestra memoria histórica.  Una pequeña barca cargada de voces, donde está el quehacer de los hombres, el nacimiento de las ciudades, el fluir de las aguas, de las tradiciones y los metales.
         Huyaparí contiene, en pequeñas crónicas, el relato de los distintos hechos que nos permiten conocer la historia de Guayana. Tradiciones,  folclore y sucesos importantes de una tierra con sabor a aventuras.  Y la actividad alucinante de una generación que nos hizo sentir el íntimo orgullo de nombrar la palabra patria.
       El misterio y ritual de los bailes y música; las piedras que nutrieron  el espacio donde soñaríamos; los ecos de la batalla; el preciso y  emocionado  día cuando los barcos entraron a las aguas minerales del Orinoco; la flor que conversa con el silencio de la selva. Todo está dicho aquí. Y sentimos el imán de una prosa inquieta y minuciosa, límpida como los diamantes del Caroní.
       Nos encontramos, una vez más, con una obra de Américo Fernández, quien sabe que el universo es un instrumento complejo y delicado. Un ámbito lleno de correspondencias y misterios cotidianos, en el cual las cosas más elementales tienen una dimensión a la que sólo los cronistas como él, saben darle sentido de trascendencia

José Quiaragua  Pinto

                                                             Caracas 1989

La Historia del Estado Bolívar / Yolanda Birriel de Gil


Acabo de leer los 2 libros (tomo I y tomo II) del periodista Américo Fernández, recientemente publicado por ediciones Publimeco e impresos por Editora Boscan C.A., Barquisimeto. Los libros se refieren a la "Historia del Estado Bolívar". El primer tomo narra la historia de Guayana desde su época más antigua, calculada en los tiempos remotos de hace 3.500 millones de años, pasando por las fundaciones de nuestros primeros poblados, guerras y expediciones; la batalla de San Félix, sitio y toma de Guayana para llegar al lamentable e injusto fusilamiento del General en Jefe, Manuel Piar. Igualmente los alzamientos posteriores a la Independencia y profundas contradicciones de los conservadores y liberales, expresados en los partidos Antropófagos, liderado por Tomás de Heres (conservador); y el partido Filántropos, liderado por Juan Bautista Dalla Costa, corso por nacimiento y padre del que fue varias veces presidente de la Provincia de Guayana, Juan Bautista Dalla Costa Soublette.
Américo Fernández sintetiza en forma breve y amena toda esta historia guayanesa, pasando por todos sus presidentes provinciales del siglo XIX, hasta llegar al fin de Crespo como presidente de la República y el final de González Gil como presidente de la Provincia.
El segundo tomo arranca con el siglo XX, desde Cipriano Castro de presidente de Venezuela y el barcelonés Nicolás Rolando. Américo narra en forma sencilla la época de Cipriano Castro hasta 1908 y los 12 Presidentes de Guayana. La época de Juan Vicente Gómez con los 11 presidentes del Edo. Bolívar hasta 1.935. El período de López Contreras y Medina Angarita donde hubo 9 presidentes del Edo. Bolívar. Desde la época de Gallegos, con los altibajos hasta finalizar la dictadura de Pérez Jiménez, sólo estuvieron 5 gobernadores del Edo. Bolívar; y en la era democrática, durante 17 años, el Edo. Bolívar ha tenido 22 gobernadores, incluyendo a Andrés Velásquez, único gobernador elegido mediante el voto democrático.
Este trabajo del distinguido periodista le da un gran aporte a la historia guayanesa y a las nuevas generaciones para que conozcan sus ancestros y peripecias. Ojalá los gobiernos regionales y municipales divulguen esta amena y pedagógica historia en los colegios primarios, liceos y universidades. Que se auspicien charlas y foros sobre nuestra historia porque Guayana y Venezuela faltamos de una memoria colectiva. La desmemorización de un pueblo es grave. El que no conoce el pasado, jamás comprenderá el presente, y estará propenso a cometer los errores de ese pasado.
Los 2 tomos de la historia del Estado Bolívar, los resume Américo en su introducción: "Hemos decidido publicar una historiografía resumida del Edo. Bolívar debidamente ilustrada y en lenguaje sencillo. Nuestra "historia regional ha venido siendo postergada y minimizada, posiblemente por falta de quien la estimule, Patrocine e investigue de manera sostenida y sistemática".
 

miércoles, 29 de agosto de 2012

HUYAPARI / Mercedes Febres de Natera


Es el nombre del reciente libro publicado de AMERICO FERNANDEZ, Periodista destacado, historiador y escritor de hermosa trayectoria intelectual, cuyas actividades inherentes a su dedicación profesional y al cultivo de las letras venezolanas, que todos conocemos y aprecia­mos a través de sus obras, constituyen en su valioso contenido un hermoso aporte cultural que enaltece su distinguida y sencilla persona­lidad.
"HUYAPARI", este nombre escogido para signar el contenido de este libro, tiene raíz histórica de nuestra tradición, recogida por él del lenguaje aborigen, que con voces de siglos bautizó las primicias fluviales de éste, nuestro gran río el ORINOCO.
El interesante comentario dedicado a mane­ra de prólogo o presentación de esta obra, por JOSE QUIARAGUA PINTO (Caracas) y seguido por la inspirada "Invitación" de su autor a conocerla, intuyen entre sí el llamado a desglo­sar sus páginas escritas con las hermosas citas de nuestras tradiciones en el vasto escenario de esta gran Guayana; e impresas con imágenes y tintes literarios que despiertan en nuestra fibra emocional el fervoroso en­cuentro con las voces históricas del tiempo a través de centurias transcurridas y nos hablan del ayer legendario de este gran pedazo de nuestra geografía y de sú etnia regional, que tatuó sobre rocas seculares la huella de sus pasos en sus lares nativos¸como esculturas mágicas, que enriquecen el Museo etnográfico de la cultura indígena.  Y la cual aún pervive con su prismática visión en el vasto horizonte de las selvas guayanesas y en el paisaje agreste de su flora y su fauna. En el Mito milenario de "El DORADO", que hoy yergue la presencia de su imagen remota, proyectada sobre los ricos yacimientos de sus riquezas naturales, de su hierro y su oro y pedrerías, que forjan sobre sólidas bases nacidas de su entraña generosa, el creciente desarrollo in­dustrial venezolano; y hoy pregonan las voces de sus ríos caudalosos, el turbulento Caroní y el Orinoco, cuyas fuerzas hidráulicas impulsan el progreso siderúrgico regional, Deslizando sus aguas en progresivo avance, con cantos de sirenas, bajo el aura soleada del cielo guayanés, con luces y con lunas y estrellas y el Iris luminoso de la historia.
En el breve y sencillo comentario de esta valiosa obra de AMERICO FERNANDEZ, es preciso destacar la trayectoria de su mundo intelectual dedicado a Guayana; desde los albores de su primicia histórica en el largo transcurrir de sus Cuatro centurias, a lo largo de su vida colonial, cuyos rasgos perviven sobre sólidas rocas de la vieja Angostura. Hasta la realidad de nuestra época, donde lo encontramos hoy presente, como "Cronista de la Ciudad", de la Ciudad Bolívar de hoy, frente a su río, compartiendo incidencias de sus fastos gloriosos en el vasto horizonte del memorial histórico, unido en sus funciones al diario devenir de nuestros días, en el eficiente desempeño de sus acertadas actuaciones, reflejadas en el rostro y la imagen de la ciudad procera y en los campos abiertos del periodis­mo regional y nacional.
Gracias AMERICO por traer a mis manos tu "HUYAPARI" (ocúspulo valioso).
Gracias por este libro cosecha y fruto cultural logrado por tu siembra generosa en el cultivo de las letras venezolanas, con meritorio esfuerzo y gran dedicación intelectual. Nacido de tu mundo espiritual y de tu mente, con luces de la historia reflejadas en función colonial, e ilustrados con personas y nombres de varones ilustres, destacados en importancia histórica y social. Y en la marcha ascendente de tu incursión, histórica consignada en tu libro, siguiendo por caminos de la Patria, (desde la vida legendaria autóctona de nuestra ascen­dencia colonial presente en la fundación de la República), vislumbraste en tu mente la pre­sencia imborrable de nuestro Libertador SI­MON BOLIVAR, en la Casa Colonial de San Isidro hasta la Casa del Congreso de Angostu­ra y la del Correo del Orinoco; las que en tu interesante recorrido traducido con letras y palabras, encontramos escritas en los rasgos impresos de este libro y los cuales invoco en estos mis sencillos comentarios los que hoy te dedico con entera y amistosa deferencia.  EME

martes, 28 de agosto de 2012

AMERICO FERNANDEZ // Escribe José Manuel Sucre Ruiz

El Bolivarense / Ciudad Bolívar, Lunes 28 de Octubre de 1985

AMERICO FERNANDEZ  //  Escribe José Manuel Sucre Ruiz

En un diario regional, el domingo 16/9/85 este buen amigo dio declaraciones referentes a mí per­sona, cosa que tengo que agradecerle grandemente aunque tengo que repetir aquí textualmente lo que dije hace muy pocos días refiriéndome a la querida amiga y poetisa Iris Aristeguieta, quien también se acordó de este pobre viejo carcomido por los años (el almanaque), los males físicos y sobre todo los morales, que llegaron al máximo con la inesperada desaparición de nuestro hijo Juan Manuel (qepd), que nos dejó a mí querida esposa y a mí, en la orfandad y de luto para siempre. Américo Fernán­dez es amigo nuestro desde los tiempos en que tra­bajamos juntos en el negocio comercial de F. E. Salazar, Sucursal Cd. Bolívar que abrió sus puertas el primero  de Octubre de 1945. Américo se hizo periodis­ta de fuste como lo es hoy, a esfuerzos propios y su rectilínea honestidad es y lo ha sido siempre su inquebrantable y permanente presea. Felizmente en Cd. Bolívar podemos contar con periodistas que le hacen verdadero honor a su gremio y a su tierra.
Mi agradecimiento y compañerismo con el ex-Presidente Carlos Andrés Pérez data de muchos años y estoy seguro que de resultar postulado una vez más para la Presidencia de la República, resultaría electo no solamente en el Estado Bolívar, a­donde es más que segura su elección, sino en toda Venezuela, pero había pensado que el tal vez imita­ra a su querido Maestro don Rómulo Betancourt para darle oportunidad a sus otros compañeros presidenciables donde hay hombres de la talla de Da­vid Morales Bello, Leopoldo Sucre Figarella, Car­los Canache Mata y otros de igual valía. De todas maneras estoy seguro que si Carlos Andrés resulta electo, se uniría de inmediato a David Morales Be­llo para luchar juntos y con la debida energía con­tra el narcotráfico que es uno de los peores males en que está envuelta la juventud venezolana y na­die mejor que Morales Bello es capaz de luchar y vencer en esta contienda.
Es mi deseo aclarar algunos dichos de mi querido amigo y paisano Américo Fernández para el caso de que él no interpretara bien lo que quise decir. Referente a las pequeñas o grandes diferencias de interpretación que pudieran existir en mí partido Acción Democrática en política o economía, creo que estos fenómenos son muy naturales en la democracia interna de cada partido, pero no estoy de acuerdo que tales controversias salgan a la calle cuando pueden ser discutidas y aclaradas en nues­tra propia casa que es de donde deben salir las Soluciones. Otro procedimiento sería empastelar las cosas en estos momentos críticos, cercanas co­mo están las fechas de elecciones.
Ahora quiero hablar unas cuantas cosas sobre mi familia en general y lo que debo a mis padres por los apellidos que me legaron. Como cosa previa debo decir que no soy de los que creen que haber heredado tal o cual apellido es cosa demasiado honrosa. No. Lo importante para mi es saber llevar el patronímico con estricta honradez y que nadie pueda decir sin levantar una calumnia que me aproveché del nombre o apellido para cometer infamias reñidas con la dignidad ciudadana. Pese a los va­rios años que datan del fallecimiento de mi padre Juan Manuel Sucre Samarra, quien siempre fue muy apegado a mí y a mi esposa, más que todo porque él era sordo de un oído y en vista de la vida solitaria que llevaba por este motivo, yo pasaba horas diariamente conversando con el tratando de aliviar su soledad. A estas alturas me parece que mi padre siempre está con nosotros y chequeando mi conducta como siempre lo hizo.
Juan Manuel Sucre Ruiz (mi hermano mayor) fue persona para mucha gente inolvidable especialmente en Tumeremo hoy capital del Distrito Domingo Sifontes, donde residió desde que contrajo matrimonio con la gran matrona que fue doña Inés Figare­lla Cordoliani. Sus 6 hijos nacieron y vivieron en Tumeremo hasta la hora de su inesperado fallecimi­ento, después del cual se vino Doña Inés con sus hijos a vivir en Ciudad Bolívar con nosotros al lado de mi padre. Más tarde se radicó en Caracas para velar por la educación y levantamien­to sus hijos. A la hora de la muerte de su esposo los negocios de la firma Rosales y Co. que él repre­sentaba, andaban mal debido a la cantidad de deu­das a los  obreros que trabajaban en la empresa de la minería y balata. Doña Inés sólo recibió un Seguro Vida de su esposo por Bs. 60.000,00 con lo cual procuró la educación de sus hijos que son: Juan Manuel (el mayor) hoy General retirado de las FAN y quien posee un admirable récord personal rectilínea conducta y honradez en la Institución armada. Fue Jefe de la Casa Militar en el Gobierno ­del Dr. Rafael Caldera y hoy vive de su pensión retiro. Leopoldo Sucre Figarella (el segundo hij­o y Ministro de Estado, Presidente de la C.V.G, En físico y recio carácter es el hijo más parecido a su padre. Hace años cuando apenas  era un joven, en el gobierno constitucional de Don Ró­mulo Betancourt fue nombrado Gobernador del Es­tado Bolívar y luego Ministro de Obras Públicas y más tarde en el gobierno constitucional del Dr. Raúl Leoni Otero fue ratificado en el Ministerio de Obras Públicas los cinco años de su gobierno. Leo­poldo Sucre Figarella fue "la mano derecha" del Dr. Leoni en la construcción del Puente Angostura sobre el río Orinoco frente a Ciudad Bolívar, que unía a la Venezuela del Centro con la Venezuela del Sur. Por eso es que pensamos que hombres de ese carácter, de esa trayectoria y de esas energías son los que necesita Venezuela en la Presidencia de la República para lograr por fin el verdadero progre­so y la estabilidad de la Democracia venezolana. Alguien dice: Leopoldo no es político queriendo de­cir: no es politiquero, ni engaña al pueblo con fra­ses de relumbrón.
El tercer hijo de Juancito, Antonio, fue un notable Médico Ginecólogo en Caracas fallecido en plena juventud y persona que llamaba la atención por los precios a su clientela. Deja un grupo de hijos que promete ser una verdadera esperanza de futuro para su querida y buena madre. José Francisco Sucre Figarella, notable hombre en la política inter nacional venezolana, hoy representante de Venezuela en la ONU y capaz en todo sentido. Inés Matil­de Sucre Figarella, esposa del conocido guayanés Dr. Carlos Eduardo León, Médico Veterinario radicado desde hace años con su esposa e hijos en Maracay, capital del progresista Estado Aragua. Y Guillermo Sucre Figarella, quien no caminaba todavía a la muerte de su padre, hoy excelente crítico literario y profesor de la Universidad Central de Venezuela. Hombre sencillo y recto como pocos, lo mismo que su señora esposa e hijos. Como se ve, toda esta gente representa, primero, el fruto de los esfuerzos y constancia en el trabajo de Juancito, a raíz de cuya muerte el pueblo de Tumeremo se vistió de luto por varios meses pues él movilizaba a ese pueblo con su comercio y sus empresas de minería aurífera y explotación de balatá y luego de los esfuerzos de Doña Inés, admirable madre y matrona de Venezuela Doña Inés, en cuya memoria y recuerdo, nuestro Arzobispo el queridísimo Monse­ñor Crisanto Mata, fundó la Escuela Hogar Santa Inés, donde se educan y se visten 100 niñas indíge­nas y algunas campesinas del vecindario, quienes al terminar sus estudios van a colaborar en la edu­cación de sus hermanas indígenas.
Para terminar este articulo quisiera enviar el siguiente recado a mi amigo el Dr. Mancinij Presi­dente de la C.A. Electricidad de Ciudad Bolívar: A diario cuando me dirijo a la grata soledad de mí fundo por la Autopista Cd. Bolívar-Puerto Ordaz por la región de Marhuanta, encuentro todos los días encendidas las 24 horas las luces de la autopista hasta Marhuanta que es donde yo me aparto. Se está perdiendo, pues, una gran cantidad de enerva eléctrica sin que yo conozca el motivo. Cuando veo esto, lo primero que pienso es en la cantidad de gente pobre de Ciudad Bolívar que al  no poder pagar 2 recibos les cae "el corte" con la consiguiente oscuridad de su hogar.

lunes, 27 de agosto de 2012

AMERICO FERNANDEZ / por la directora de UYAPAR

CONOZCA A NUESTROS COLABORADORES

Américo Fernández
Ustedes, pequeños lec­tores, seguramente que experimentan natural in­quietud por conocer más humanamente a nues­tros colaboradores, es decir, a quienes con fre­cuencia se dedican a escribir de manera ame­na y sencilla para los ni­ños y jóvenes aficiona­dos a esta revista.
La Dirección de Uya­par, desde luego, quiere complacerlos y hoy va­mos a comenzar por pre­sentarles a una persona que lleva más de cinco años escribiendo para ustedes. Se trata de Américo Fernández. El es periodista. ¿Saben ustedes qué es un periodista? Es un profesional dedicado a estudiar, investigar y tratar los temas implica­dos en la vida de una so­ciedad, para procesarlos en lenguaje claro y trans­mitirlos a los lectores a través de los periódicos u otros medios de la co­municación social.
Pues bien, Américo Fernández hace ese tra­bajo diariamente y por eso posiblemente le es fá­cil escribir para una re­vista como Uyapar, sólo que aquí él debe hacer un esfuerzo para utilizar un lenguaje más sencillo todavía, capaz de ser entendido por niños y ado­lescentes.
En Uyapar este pe­riodista ha escrito o tra­tado más de sesenta te­mas, todos gratos a la cu­riosidad y mentalidad de los niños. El primero ver­só sobre el Diamante de Barrabás, publicado en la edición 101, de oc­tubre de 1974.
Naturalmente que él no sólo escribe para Uyapar. También es colabo­rador de Tricolor y con Régulo Carezo y Pedro Orta, trabajó en una pá­gina infantil que salía se­manalmente en el diario El Bolivarense cuando era tabloide. Sus traba­jos profesionales más frecuentes y abundantes son para el periódico El Nacional, donde lleva quince años. En general, su producción periodísti­ca y literaria se halla dis­persa en muchos periódi­cos y revistas locales y nacionales.
Recientemente publicó "Cronología de Vene­zuela", un libro que abarca 365 episodios y personajes de la historia patria, desde su des­cubrimiento hasta nues­tros días. Tiene otros libros en preparación. Además de periodista, Américo Fernández fue Presidente de la Asam­blea Legislativa del Esta­do Bolívar. Secretario General por varios pe­ríodos del gremio de pe­riodistas; junto con otros intelectuales ayudó a la fundación de institu­ciones artísticas y cultu­rales como la Casa de la Cultura de Ciudad Bolí­var y los Museos Soto y Correo del Orinoco. Ha ganado varios premios de periodismo y aunque nacido en una islita de cinco kilómetros al sur de Margarita —Isla de Coche— donde los niños construyen sus propios juguetes, la mayor parte de su vida ha transcurri­do en Ciudad Bolívar donde trabaja y piensa para ustedes.
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